Una interpretación de El viaje de Chihiro (III): el nombre

I. Introducción. II. El equipaje.

Y seguimos.  Hay que cruzar el puente y hay que hacerlo sin respirar, y en el puente es donde aparece el Sin Cara (no sé cómo escribirlo…). Todo es bastante evidente, y sugestivo: el puente es una estructura tendida entre dos espacios que no pertenece a ninguno de ellos; como una frontera, que es una línea imaginaria que no pertenece a ninguno de los dos lugares que separa. Si Chihiro no respira en el puente no vive en el puente, no ha llegado a utilizarlo, por lo tanto no lo ha cruzado: ya no está en ninguno de los dos mundos. Y en el puente, en la frontera, en el límite entre ambos lugares, es donde aguarda el Sin Cara, alguien sin rostro, sin identidad.

Pero Chihiro respira, así que existe en el puente, así que está pasando de un lugar a otro; existe en ambos. Ya no es posible que permanezca escondida: como miembro de este nuevo mundo en el que acaba de dar sus primeras bocanadas, tiene que formar parte de él. De eso se encargará Kamaji, el trabajador de las calderas con muchos brazos y unos ayudantes encantadores (de verdad, cada vez que veo la peli pienso que quiero unos cuantos; unas bolas de ésas y un Gizmo). Haku le explica a Chihiro que, si no trabaja, Yubaba tiene el poder de convertirla en animal; para ser un ser de pleno derecho en este mundo, sí, va a tener que trabajar.

Alguna vez he vista una interpretación de la película más directa, como si el viaje de Chihiro fuese en realidad de entrada en el mundo adulto: un lugar en el que tienes que trabajar para poder existir o donde no recibes nada, te plazca o no. Una interpretación no contradice a la otra, claro, sino que se superponen y complementan.

Chihiro busca trabajo y Kamaji no puede dárselo, pero le propone a Lin que la lleve ante Yubaba (supongo que porque ve el potencial de la niña…). Le propone que, para trabajar, haga un trato con Yubaba. Vemos entonces los baños por primera vez, un trajín constante de trabajadores, puentes, vapor, ascensores y comida… y dioses, o demonios, o bichos raros, supongo que dependerá de la maleta que lleve cada uno (pero creo que en la maleta japonesa, que al fin y al cabo es de la que sale la película, son dioses, aunque nosotros tendríamos que usar la palabra semidioses para acercarnos más a su significado).

La presentación de Yubaba es espectacular: la ostentación de sus aposentos, el picaporte, que tiene sus ojos y su voz, las joyas y el movimiento de la mano con el que lleva a Chihiro a su presencia… Y las mascotas que tiene… en fin. Está acostumbrada a ser obedecida, y no tolera lo contrario: silencia a Chihiro sellándole los labios para que no la moleste. Pero es la primera que nos sitúa: “Éste no es lugar para humanos. Es una casa de baños donde ocho millones de dioses vienen a descansar sus doloridos huesos”. Y añade que los padres se comieron la comida de sus invitados, así que sí, teníamos razón: la gracia de llevar equipaje es que te permite comprender el mundo; sin embargo, llevarlo tamibén implica problemas: sólo te permite reconocer el mundo mediante las cosas que llevas en las maletas; y en cuanto algo no salga en tus maletas, cogerás la fotografía que más se parezca y tratarás lo desconocido como si fuese esa imagen concreta. Por eso el monstruo de Frankenstein, en la novela original de Mary Shelley, no se describe en ningún momento: es sólo “la criatura”. Describirlo nos lo hace humano, o nos permite entenderlo: un poco así, un poco asá… Imaginad un color que no se pueda describir… e intentad explicarlo: “es un poco…” En cuanto lo etiquetéis, se convertirá en eso, y el oyente, para imaginar vuestro color, empezará por la primera etiqueta, y las irá variando. Pero como ya está en un lugar conocido, nunca lo va a dejar. En cambio, si empezáis con un “es un color que no se puede describir…”, bueno, perderéis oyentes, sí, pero los que queden estarán muy contentos.

Es también un cuento de Borges, There Are More Things, que aún no sé si es una parodia o un homenaje a Lovecraft y sus muy habituales “es algo que la mente no podía comprender”, “algo tan enorme y extranjero que…”, seguidos de una descripción… que recurre a palabras humanas. Borges, que es mucho más que Lovecraft, y además mucho Borges, es más claro: es algo que no entendí, y por eso no puedo describirlo. La existencia de una silla supone la pierna humana, supone las rodillas y alguien sentado; pero si ves algo que no comprendes, que no puedes etiquetar de alguna forma… no puedes describirlo, porque cada descripción es una etiqueta, una foto de la maleta. Así que Borges no lo describe; y eso es mucho menos terrorífico cuando lees, porque no hay descripción ni puedes transmitirlo; pero cuando lo piensas, a fondo… Da yuyu.

Hasta fumando es Yubaba exhuberante; su ira también lo es, y esos dedos arrugados subiendo por el hombro de Chihiro como una araña trepando… Pero gracias a la interrupción del bebé (insoportable, ¿verdad?), Chihiro consigue trabajo, y para hacerlo oficial debe firmar un contrato con su nombre. Dicho nombre, Chihiro Ogino, está formado por cuatro kanjis, los dos superiores el apellido, los dos inferiores el nombre. Cada kanji se puede leer de múltiples formas, en función de si está solo o en una palabra compuesta, y suelen tener al menos dos pronunciaciones distintas, la japonesa y la china (y a veces muchas más… 日本, Nihon -Japón- está compuesto por dos kanjis, 日 que se lee “hi” y significa sol o día, y se lee como “hi” cuando va solo y significa sol, o como “ka” cuando va acompañado de un número, para indicar primer, segundo, tercer día, y como “bi” para indicar los días de la semana, Nichiyobi, Mokuyobi, y como “ni” para indicar Japón, claro… y 本 “moku”, que significa raíz, libro, origen, principal, y se lee como “moto” en Yamamoto, como “hon” para significar libro o en la segunda parte de Japón…).

Así, el nombre de Chihiro es: 千尋, y el primer kanji significa mil y el segundo significa, dependiendo de donde lo leamos, fantasma, o preguntar por, o buscar en profundidad. Juntos se leen como Chihiro, pero si cogemos sólo el primero, se lee como “sen”, mil. Y a partir de ahora ése será el nombre de Chihiro (es tan simple como si cogéis vuestro nombre y le quitáis la segunda sílaba: Jo en vez de Josep, A en vez de Ana, Mar en vez de Margarita y…, bueno, ya veis la idea; lo que pasa es que estos japoneses tienen que complicarlo todo… ;)) (Y muchas gracias a este post por la explicación de los nombres: llevaba tiempo planteándomelo, desde que empecé a interpretar la película así, y nunca había encontrado una explicación, y justo cuando estoy a medio escribirla va y aparece…).

“¡Contéstame, Sen!”, le espeta Yubaba a Sen, y Sen contesta. Sen es alguien nacido en el otro mundo, en la casa de baños, y como tal recuerda eso: que su mundo es el de la casa de baños, y que ahí es donde trabaja. Chihiro empieza a dejar de existir, a convertirse en un recuerdo (¿de Yubaba?, ¿de Haku?, ¿de sí misma?), y de la maleta sólo nos quedan las fotos, pero nada que las relacione: es decir, un diccionario sin explicaciones (unas letras latinas que te permiten leer los kanjis, pero que no te dan ni idea de lo que estás diciendo… “ferste-en sii miar?”, y ya puedes hablar alemán, pero no comprendes el alemán; eso requiere un poquito más de trabajo…). Cuando Haku le pregunta el nombre responde con un tímido Chi…, pero se corrige y contesta: Sen. No es algo inmediato, pero Chihiro está desapareciendo. Si nadie se refiere a ella, si no tiene un lugar con el que interaccionar, desaparecerá del todo; necesitamos un lugar en el que ser: en el mar, en la selva, apartados de la civilización, el equipaje se nos caería. ¿De qué sirve el nombre si nadie te va a llamar por él, de qué sirve todo lo que has aprendido? De nada: y ésa es la tragedia de los apocalipsis zombies: no tener que huir y matar a tus amigos por haberte escondido que los habían mordido a media película, sino el hecho de que, tras vosotros, ya no quedará nada. Y si, vale, somos un cáncer y estamos destruyendo el mundo y estamos haciendo muchas cosas malas… Pero qué queréis que os diga, estamos hablando de una obra maestra compuesta por un japonés (unos cuantos) hace diez años sin siquiera conocernos, y probablemente lo estáis leyendo gracias a un buscador, un ordenador, internet y blablabla… No todo lo hacemos mal :).

Chihiro consigue trabajo, duerme, descansa de todo lo que le ha pasado y vuelve atrás, al principio, a Kamaji, al puente (donde está el Sin Cara), a Haku, que vuelve a ser Haku y no el Amo Haku (fijaos: Sen – Amo Haku, Chihiro – Haku, en cada mundo tienen su propia relación y sus propios nombres) y, tras atravesar las flores, le devuelve su ropa, y comida, y lo más importante: su nombre. “Chihiro, es mi nombre… Por poco lo olvido y me convierto en Sen para siempre.” Y ésa es una de las claves de la película: Chihiro se perdió y fue Sen; ahora Sen recupera a Chihiro, y Chihiro, entera de nuevo, puede viajar entre ambos mundos, puede atravesar el velo, puede ser Sen cuando le haga falta sin dejar de ser Chihiro. Ahora tiene poder sobre ambos mundos; y lo primero que hace Sen, Chihiro, es llorar todo lo que le ha pasado, la pérdida de sus padres; y al llorar, limpiarla. Vuelve a estar entera, más que cualquiera de los otros trabajadores, que también han perdido sus nombres. Y por eso la persigue el Sin Cara, por eso sería un manjar para él, porque tiene completo algo que los demás sólo tienen fragmentado, y lo que él más desea: identidad.

Y volvemos a dejarlo cuando ya casi llevamos una hora de película, y hemos llegado a la mitad. A ver si con cinco tendremos bastante… ;)

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6 respuestas a Una interpretación de El viaje de Chihiro (III): el nombre

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  3. AlyssFlaky dijo:

    Chihiro x Sin cara <3.

  4. Karina dijo:

    tu interpretación es super parecida a la que he hecho mentalmente de la peli, solo que que me habria gustado saber tu concepción de los rastros de ollin que llevan carbón… en algun momento Kamaji dice que si no trabajan desaparceran…

  5. patti dijo:

    hola pues la zorra de mi amiga me obligo a verla pero me gusto,, bena decripcion de la primera mitad

  6. patti dijo:

    pues mi amga me obligo a verla, pero me gusto esta buena! por algo fue una película tan vista… buena descripción de la primera mitad…

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